Objetivo: Recuperar el salón de actos

Objetivo: Recuperar el salón de actos

El pintor y escultor Víctor Goikoetxea y el arquitecto Xabier Barrutieta están inmersos en un proyecto que supondrá un importante cambio en la imagen y utilidad que tiene el salón de actos de la Casa Consistorial. No es un proyecto más, ya que no en vano se trata, junto a la imponente escalera, de la estancia más relevante de todo el importante edificio histórico del Ayuntamiento. Una joya que lleva muchos años en muy mal estado, con un uso que ha pasado prácticamente a ser un almacén. Eso va a cambiar una vez que sobre el mes de abril finalicen los trabajos que ya están en marcha y que, en pocas palabras, van a permitir recuperar el aspecto que el salón de actos tenía en el año 1899, una vez que, tras la destrucción de todo el edificio en el año 1875, fue reconstruido.

El peso de la historia, por tanto, resulta fundamental para entender el proyecto que se está llevando a cabo y lo que los hernaniarras se van a encontrar cuando hayan finalizado los trabajos. En el fondo consiste en dar continuidad al aspecto que tiene en la actualidad la zona de la escalera, con un carácter señorial. «La realidad es que en el pasado, en distintos momentos, se han llevado a cabo actuaciones poco cuidadosas con lo que era el salón en su fase original y la actuación de ahora se va a basar en volver a dotarle de esa imagen del siglo XIX» afirma un Víctor Goikoetxea que trabaja con ilusión en este proyecto. Para ello se ha contado prácticamente con una sola imagen del año 1899, la de la inauguración del salón tras su recuperación, que les ha servido de guía a la hora de plantear los trabajos que ahora se están llevando a cabo. Así como la actuación del propio Víctor, en el salón de plenos se centró en darle un realce aportándole un valor artístico que no tenía, con un extraordinario mural, en el de actos la línea de actuación va por otro lado. «Es mucho más laborioso lo que estamos haciendo ahora. Creo que hay que ser fieles a lo que era y la importancia que tenía este salón», subraya el artista. Un peso histórico que en el caso del salón de plenos no era tan grande. «Los dos puntos destacados del interior del Ayuntamiento que cuentan con un mayor peso histórico son la gran escalera y el salón de actos, sin duda». En este sentido, Xabier Barrutieta entiende como fundamental el legado que hay que dejar a futuras generaciones: «Este es un trabajo que tiene en cuenta eso, que sepan cómo era este salón en el siglo XIX y la importancia que tuvo».

En el apartado artístico en sí, la labor es complicada y conlleva un trabajo muy intenso. Aunque en este momento se está todavía en una fase de las obras centradas en la parte más técnica y funcional, ya se puede adelantar que la imagen del nuevo salón permitirá retroceder más de un siglo en la historia de Hernani. Está prevista una actuación integral, interviniendo tanto sobre paredes como techo, en un salón que «la verdad que, quitando en Donostia, pocos municipios tienen en Gipuzkoa algo así, tanto por relevancia histórica como por tamaño» remarcan los dos.

Las dificultades a la hora de afrontar esta recuperación histórica son muchas. Hay que tener en cuenta que la pintura de las paredes se ha visto modificada desde 1899 con sucesivas capas de pintura. El papel de las mismas ha sido retirado y no se encuentran evidencias físicas de su existencia. La pintura de los techos no se corresponde con la original, ya que fue repintada a mediados de siglo. La reproducción de los mármoles tampoco es original, mientras que el conjunto de la escalera imperial monumental sí guarda el estilo y diseño original, y es la referencia más valiosa.

Dentro del proyecto tiene un claro peso la ornamentación. «Ha sido fundamental el trabajo previo realizado, con la ayuda de un historiador y una restauradora, por que creemos que hay que ser muy fieles a lo que era este gran salón», señala Víctor. Además del apartado de estudio histórico, también han tenido importancia las catas llevadas a cabo in situ, que han dejado ver el importante número de capas de pintura que hay. «Lo que hemos buscado es regresar a sus pinturas originales, no hacerlo de cualquier manera. Sí es verdad que la actuación en el salón de plenos en 2017 nos dio algunas pistas de lo que nos podíamos encontrar aquí». Hay que destacar que el primer boceto centrado en el salón de actos realizado por Víctor Goikoetxea data del año 2005. Lleva años, por tanto, trabajando en este proyecto.

Papel llegado de Inglaterra

En poco se parece el aspecto actual del salón con el que tenía tras su reconstrucción. Ni los colores son los mismos y ha desaparecido el papel que vestía sus paredes, papel que ahora ha habido que buscar en Inglaterra. Tampoco el color de distintos elementos, como las columnas, todos en imitación a mármol, tienen mucho que ver con lo que había y que ahora se va a recuperar. Se trata de un salón señorial con muchos elementos ornamentales que tienen un claro peso en la intervención. Son muchos, tanto en paredes como en columnas o techo. En todos ellos va a haber que actuar para dotarle al espacio de un ambiente en el que el peso histórico sea evidente. En el caso del techo, por ejemplo, Goikoetxea trabaja ya en la elaboración de cuatro piezas que contaban con elementos en relieve y que actualmente no existen. Otra modificación importante es la puerta acristalada de acceso al balcón de la Casa Consistorial. Aumentará su altura, tal y como recoge la imagen del salón original. Además del apartado artístico, la obra cuenta también con otro técnico, del que se encarga Xabier Barrutieta. Aunque respetará el pasado histórico, sí se adecuará a las necesidades de hoy en día. Así, se trabaja ya en un sistema de climatización que se incorpora por el suelo, además de liberar paredes de buena parte de lo relacionado con la instalación eléctrica. De la misma manera, se va a modificar de forma significativa la iluminación, haciéndola «más completa y sutil», aunque se mantiene la lámpara que preside el salón por su importancia histórica. Otra parte del trabajo se centrará en la carpintería, para un mejor aprovechamiento energético.

Un proyecto con un importante peso de la historia

El estudio y la documentación previa han sido fundamentales a la hora de afrontar la idea que marca los trabajos 

Qué duda cabe que en la intervención que están llevando a cabo tanto Víctor Goikoetxea como Xabier Barrutieta en el salón de actos del Ayuntamiento el peso del pasado histórico del recinto resulta fundamental. Se tiene constancia histórica de la destrucción del edificio en el año 1875 y de la inauguración de su reconstrucción en 1899. Tal y como se recoge en la memoria ahora elaborada, no se dispone de planos originales del proyecto, y la evidencia gráfica de más calidad es una fotografía donde se observa la decoración original del salón, la composición, la carpintería de fachada y el pintado de los mármoles, entre otros detalles. «Esta es la evidencia más sólida sobre la que se está rehabilitando el salón de actos» señalan tanto el arquitecto como el artista, remarcando además que resulta «llamativo» el hecho de que existan muy pocas imágenes de cómo era el salón en aquella época.

El salón de actos se encuentra en la zona central de la fachada noreste del edificio, tiene una forma rectangular y una superficie aproximada de 155 m2. La altura del salón es de 6,5 metros aproximadamente.

La composición del salón se ha conservado a lo largo del tiempo, siendo una estancia rectangular, que se encuentra parcialmente dividida. Tiene una zona central, que posee tres balcones, encontrándose en el centro el balcón serliano situado en la mitad de la fachada. Y separadas por tres arcos de medio punto apoyados en cuatro columnas, se encuentran dos estancias cuadradas abiertas.

En la actualidad, una de las estancias laterales que forman parte del salón, la situada más al sur, se encuentra cerrada con una mampara de cristal, que separa el salón del despacho del alcalde.

Casa Consistorial

Hay que recordar que el Ayuntamiento de Hernani fue construido ex-novo en 1899 tras la destrucción parcial del antiguo en 1875. Es un edificio de planta rectangular, situado entremedianeras, anexo a la iglesia. Cierra la planta principal en uno de sus lados, de manera que une las dos manzanas exteriores del Casco. La fachada principal define la Plaza de donde parten las dos calles interiores del Casco y la posterior forma parte de la definición exterior del casco antiguo. Se relaciona hacia el exterior e interior del casco histórico mediante un pasaje que atraviesa la Casa Consistorial. Este edificio de grandes dimensiones consta de planta baja, entresuelo, planta noble y planta superior. Los huecos de la fachada tienen composición en eje y simétrica. La fachada está realizada en caliza para la planta baja porticada y arenisca para los motivos ornamentales de ésta, que al igual que las plantas superiores, es de estilo ecléctico. La planta baja tiene un pórtico con siete arcos de medio punto, con estos se corresponden los accesos a las dependencias municipales sobre los que se abren los balcones del entresuelo. Las plantas son de estilo renacentista, en la primera lleva balcones con antepecho de balaustres, enmarcados por semicolumnas corintias que sostienen un frontón, la balconada central es semicircular, volada y con acceso en vano palladiano. Los diversos tramos quedan separados por columnas corintias sobre plinto que sostienen un entablamento rematado por antepecho con obeliscos. Sobre él se levanta la planta superior, algo retranqueada excepto en los extremos, con pequeños torreones octogonales rematados por cúpula cubierta de pizarra y rematada por linterna. En los tres tramos centrales se abre un cuerpo con galería de arcos de medio punto y que lleva centrado el reloj y el escudo de la villa. La fachada posterior es menos interesante, presenta mayor uniformidad que la principal, es plana y lleva seis huecos por planta dispuestos en ejes. Además, se abren en la planta superior huecos entre vanos. Excepto algún acceso, el resto son ventanas de diferentes tamaños según la importancia de la planta, siendo dobles en los extremos. En planta baja las ventanas quedan enrejadas. Una serie de platabandas recorren la fachada y una cornisa sobre la planta noble. El interior es monumental y está bien conservado, donde destaca una hermosa e imponente escalera.

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