Victor Goikoetxea, nuevo artista del Museo Abierto
El Mural 'Homenaje a Usurbil y sus gentes' en el que trabaja durante estos días convertirá la estación de tren en una nueva pieza artística

Erea Cobas
Usurbil
Los usuarios de la estación de tren de Usurbil están viendo como la fachada del edificio se está trasnformando. Desde el mes de abril Victor Goikoetxea, el destacado pintor y muralista hernaniarra, trabaja en plasmar sobre el edificio su nueva obra, 'Homenaje a Usurbil y sus gentes'. Unos meses antes de empezar a componer el mural en la pared, Eusko Trenbide Sarea (ETS) contactó con el artista para que hiciera de los 700 metros cuadrados de hormigón un espacio «más amable».
El artista pasó los siguientes meses recabando información, haciendo bocetos e intentando encajar su obra en la pared de la estación. Cuando Goikoetxea vio el espacio en el que iba a trabajar los próximos meses, no dudó en la idea principal del mural. «Como era una obra pública lo primero que se me ocurrió fue hacer algo hablando sobre el pueblo», indica el artista. Para ello, se puso en contacto con diferentes agentes del pueblo, como historiadores, trabajadores y vecinos, con lo que habló sobre distintos aspectos. Dialogando con los usurbildarras entendió la importancia de dedicarles un homenaje en el que se pudieran observar sus costumbres, sus recuerdos y sus imágenes. «Quiero hacer una interacción transversal, hablando del paso del tiempo entre las generaciones, de sus tradiciones y de su cultura», relata Goikoetxea. Su premisa no se basa solo en ilustrar el pasado de Usurbil, sino también en hacerlo comprensible para todo el mundo, «quiero que lo entiendan desde las 'etxeko-andres' hasta los más eruditos».
El mural, coronado por una imagen de la mujer que representa diferentes generaciones, simboliza un «recorrido visual» que trasciende de un «simple mural». La antigua furgoneta que llevaba a los niños de Usurbil a la escuela, el poema de Joxean Artze o la antigua entrada de la localidad son algunos de los elementos del mural que rodean el rostro de la mujer y conforman el pasado y la historia del municipio.
La técnica utilizada para la creación del mural es conocida como 'Tatto Wall' y la está llevando a cabo en colaboración con la empresa Digitex . Es un método «completamente innovador» en el que el artista reviste el muro de una micropiel de dos micras previamente impresa en su estudio. Según Goikoetxea, es la primera vez en el estado español que se reliza una obra tal envergadura con esta técnica de tatuar los muros. Esta táctica supone un sistema «muy especial y muy delicado» a la hora de pegarlo. Además, una vez colocado, el artista corrige y unifica las diferentes partes mediante la reintegración pictórica.
Nueva pieza del patrimonio
Para Victor Goikoetxea poder aportar su «granito de arena» en Usurbil es «muy importante», puesto que es un municipio con una identidad cultural y artística muy arraigada. Además, le parece «muy importante» tener su propia obra en el municipio de Jose Luis Zumeta, con quien no solo desarrolló relaciones amistosas, sino también artísticas. «Usurbil es especial, pero en general, cuando puedes portar algo artístico y creativo a una comunidad, yo estoy encantado».
El artista rcuerda cómo la influencia de Zumeta y la relación que tuvo con él se encuentra en cada esquina de su mural, «los colores de aquí son los del mural de Zumeta. No los he copiado, los he interpretado y les he dado mi forma».
Goikoetxea resalta que la importancia de este mural recae en el mantenimiento de la memoria histórica y el no olvidar. «Podemos avanzar mucho y ser muy modernos, pero es muy importante plasmar lo que ya fuimos», señala. Así mismo, el artista denuncia cómo la aceleración social a la que estamos sometidos actualmente hace que se nos olvide lo vivido. «Todo acaba siento un parque temático encaminado a la rentabilidad económica», declara. Y en una realidad en la que se nos olvida de donde venimos es «muy importante» preservar la memoria histórica porque, como resalta el artista, «no sabemos a dónde vamos, pero sí de dónde venimos y eso no hay que olvidarlo.»